MUJER COMO OBJETO DE CONSUMO
Es indudable el papel que ha desempeñado la mujer durante toda la historia, partiendo de distintas culturas, en donde asumía roles determinantes para cada comunidad a la que pertenecía. Desde el paleolítico ya la mujer tenía ese carácter iconográfico, en donde la representación de una mujer maneja esa temática religiosa, la concepción de un cuerpo santo conservado, asociado generalmente a la fecundidad y la mujer como progenitora de los hijos y a la conservación de hogar. Dando paso así más adelante al Renacimiento, época donde apenas se va aplicar el concepto arte, y le va dar paso al desnudo femenino, dentro de las representaciones de carácter mitológico, donde ya incidían los primeros acercamientos de la imagen erótica.
Para que después todo este marco de la historia del arte desnudo, fuera tomando otros rumbos en donde se rompe con ese esquema de mujer planteado en sus orígenes, logrando poco a poco dejar de ser un tabú para la civilización, y pasar a un momento donde ya el arte femenino se alejaba cada vez más de toda connotación mitológica de la época.
Sin embargo es un hecho que desde que empezaron a suceder un sinnúmero de cambios en las comunidades, con la posición que debía asumir las mujeres, vinieron nuevas maneras de expresión artística que impulso al arte femenino vista desde una perspectiva más consumista y comercial, a los cambios sociales en donde la mujer ya adquiere una mayor libertad social, comenzando por sí misma y por su propio cuerpo y que además más tarde iba a traer artistas representativos de la época, como el mismo Picasso con su obra “Las señoritas de Avignon” o la italiana Artemisa Gentileshi con sus representaciones en retrato, una de ellas “Autorretrato como mártir”. Pero lo que rompió con ese esquema que se tenía desde un comienzo de la mujer como imagen. El ver más allá de la simple idea de belleza, aparecerá mucho más claro asociarlo con la sexualidad y erotismo, para el artista recrear obras es mucho más sugerente, donde abandona poco a poco esa inocencia de la imagen para llegar así a la provocación directa de una sociedad, ya se asomaban las primeras ideas de persuasión pública, que hoy en día son técnicas vitales para la labor de una buena campaña y el éxito en un mercado.
Poco a poco vemos como fueron surgiendo más que un cambio una transformación en la representación del arte femenino, en donde aparece la mujer como artista y deja de estar relegada a papeles que por obligación debía cumplir. De igual forma el deseo carnal aumentaba cada vez, con la exposición del cuerpo femenino despertaba cierto interés por los hombres. Y a la vez las mujeres lo veían como una oportunidad de sacar provecho de ella, vendiendo sus cuerpos para obtener dinero e incentivando a un comercio sexual, dando paso también a la prostitución que prosperó durante toda le Edad Media y que aún en nuestros días persiste y con mayor auge. Dando como punto de partida a la mujer contemporánea y moderna vista desde el marco artístico y a la vez la repercusión que va a tener socialmente.
La mujer resulta ser un objeto de consumo dentro de la publicidad y todas las estrategias de mercado utilizadas en base a una imagen, la femenina. Esto conlleva más adelante a la formación de prejuicios y estigmas sociales que van a surgir alrededor de ella. Sin lugar alguno el sexo femenino ahora y siempre ha constituido el grupo consumidor más grande dentro de la sociedad. Hoy hacen parte de este consumo pero como objeto o simplemente un símbolo al que se le puede sacar provecho. Un ejemplo muy claro se ve en la mayoría de anuncios publicitarios en donde la mujer casi siempre es utilizada como objeto representativo de la imagen que tiene como objetivo atraer al cliente y que muchas veces tiende al doble sentido, lo sexual, y en donde las grandes demandantes son las mismas mujeres. Pero también se rescata a la mujer vista como símbolo de belleza, en muchas ocasiones.
Además resulta ser muy provechoso para las empresas que tienen como negocio la imagen de la mujer. Se trata más de una cuestión de impulso y de identificación, ya que las mujeres al ver a otras que salen en determinado comercial promocionando un producto, suelen ser motivadas a que luego lo compren, por el simple hecho de que sale en el comercial.
Pero si nos preguntamos ¿en qué ha cambiado la concepción de mujer como representación artística hoy en día? Podemos observar que a lo largo de la historia se ha visto a la mujer, de una manera despectiva y ha sido disminuida en su expresión en muchos aspectos, en la actualidad en muchas culturas aún se ven reflejadas algunas de estas actitudes con respecto hacia la mujer, no obstante ahora se han venido desarrollando actividades, las cuales realzan el valor del rol de la mujer en la sociedad; con todo el esfuerzo que se ha realizado por algunas personas, muchos otros han querido utilizar la figura femenina con un objetivo netamente económico, para nadie es un secreto que ahora la mujer es usada con fines lucrativos desde diferentes campos, la publicidad, quizá es quien mejor ha hecho uso de la figura femenina para beneficiarse de ella, algunas de las campañas publicitarias más exitosas han sido posibles por el uso de unas imágenes femeninas que invitar a realizar la acción (compra), es en este punto que mirándolo desde un punto global, se sigue viendo a la mujer de una manera despectiva, viendo y valorando solo su figura como la parte más representativa, siempre usando a la mujer como objeto de deseo y como promotora o impulsadora a realizar la acción que se quiere lograr.

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